El cielo desde la ciudad.

Bajos, muchos bajos,

Música loca, locos con música,

culturas distantes que hacen eco,

osamentas que vibran

y violines que salpican colores.

La ciudad cosmopolita se llena de luces

y las pistas se encienden, y los cuerpos bailan,

y los espíritus de la euforia deambulan con cada onda

mientras se planea el retorno hacia un nuevo despertar,

para al fin dar la cara al lado oculto del universo

y dar el salto hacia las estrellas.Image

Melancolía.

Ser aquella circunstancia anhelada,
melancolía en la soledad.
como la aurora que ilumina la ventana,
cerrar los ojos llegada la mañana,
y olvidar a la vida y su vanidad.

Ser vanidad y ser agonía,
despertar de un sueño y su beldad.
Vagar sin rumbo por los senderos del día
descubrir vagos vestigios de poesía,
y encontrar los detalles en su vastedad.

Ser vastedad y ser nostalgia,
Pasearse en el crepúsculo de la vieja ciudad.
Se acerca la noche y su negra estancia,
es mirar la luna y su bella gracia,
es mirar las estrellas y perderse en la inmensidad.

Ser inmensidad y ser belleza,
la azul locura regresa carente de piedad.
Escuchar una vieja cancion que embeleza,
llorar cuando se juntan soledad y tristeza,
es prender un cigarrillo en la orilla del mar.

Ser el mar y ser ensueño,
querer escapar del hastio y la cotidianeidad.
como volver a escuchar la melodia de un cello,
por un instante sentir que se emprende vuelo,
y ponerse a soñar en medio de la intimidad.

Ser intimidad y ser poesia,
estar con la amante o estar en soledad.
Es volver a ser uno con la melancolía,
vagar sin rumbo por los senderos del dia,
volver a olvidar a la vida y su vanidad.1041_37501351731_3445_n